SALVADOR DALÍ: EL MAGO, LA MUERTE Y LA LUNA

Surrealismo y Simbolismo en la Baraja de Tarot de Salvador Dalí

En el enigmático universo del tarot, donde las cartas desvelan secretos y narran historias universales, existe una baraja que trasciende su propósito adivinatorio para convertirse en una obra de arte única: el tarot diseñado por Salvador Dalí. Este maestro del surrealismo, conocido por transformar la realidad en sueños y los sueños en arte, encontró inspiración en todo lo que le rodeaba, desde su íntima relación con el poeta Federico García Lorca, que marcó profundamente su sensibilidad artística, hasta las grandes obras de la cultura clásica.

La influencia de Dalí se extiende más allá de sus lienzos, dejando una huella imborrable en el cine, la moda, el diseño y la publicidad. Sus colaboraciones con Luis Buñuel dieron forma a clásicos como Un perro andaluz, revolucionando el cine surrealista. En el mundo de la moda, su asociación con Elsa Schiaparelli dio vida a piezas icónicas que fusionaron arte y alta costura. Además, su incursión en el diseño produjo objetos que se convirtieron en símbolos universales, como el famoso sofá en forma de labios inspirado en Mae West, aún vigente como referente contemporáneo. Esta capacidad para redefinir fronteras entre lo práctico y lo artístico también se refleja en la cultura popular reciente. En la exitosa serie La casa de papel, las máscaras con su rostro se han convertido en un símbolo global de resistencia, conectando su espíritu transgresor con nuevas generaciones.

El origen del tarot de Dalí: un encargo que trascendió la pantalla

La creación del tarot diseñado por Salvador Dalí está vinculada al mundo del cine, específicamente a la preproducción de la película Vive y deja morir (1973), de la saga de James Bond. En busca de una baraja de tarot única que añadiera un aire místico y exótico a la narrativa de la película, el productor Albert R. Broccoli propuso al maestro surrealista diseñar un set exclusivo. Esta colaboración prometía fusionar el estilo onírico y transgresor de Dalí con el simbolismo esotérico del tarot, transformando un elemento funcional de la película en una obra de arte.

Dalí, cautivado por el simbolismo y lo místico, aceptó el encargo con entusiasmo, influido probablemente por su musa y esposa Gala, conocida por su interés en lo esotérico. Sin embargo, las negociaciones no prosperaron. El artista solicitó una suma cercana a los siete millones de dólares, una cifra que excedía con creces el presupuesto destinado al proyecto y, de hecho, superaba el costo total de la película. Ante esta solicitud, Broccoli optó por cancelar el acuerdo y recurrió al artista Fergus Hall, cuya baraja apareció finalmente en el film.

Lejos de abandonar la idea, Dalí continuó desarrollando sus diseños, motivado por su fascinación por lo oculto y el simbolismo del tarot. Más de una década después, en 1984, sus cartas se publicaron en una Edición de Arte limitada que rápidamente se agotó. Esta colección marcó un hito al ser la primera baraja completamente original creada por un pintor de renombre, destacándose por la fusión de referencias a obras maestras de la historia del arte occidental con el inconfundible estilo surrealista del artista.

La reedición del tarot de Dalí

La baraja de tarot de Salvador Dalí es mucho más que una colección de cartas: es una síntesis de arte, historia y misticismo que refleja la esencia de un genio creativo sin límites. Cada carta es una ventana al universo daliniano, donde lo surreal se encuentra con lo simbólico para narrar historias que trascienden el tiempo y el espacio.

Este tarot no solo muestra la capacidad de Dalí para reinterpretar y fusionar corrientes artísticas, sino también su profundo entendimiento de los arquetipos universales. Al integrar referencias a obras maestras de la Antigüedad y la modernidad, Dalí construyó un puente entre el pasado y el presente, invitando al espectador a un viaje introspectivo y contemplativo.

Reeditada por TASCHEN, esta baraja permite que nuevas generaciones descubran y aprecien una faceta menos conocida del artista, asegurando que su legado siga vivo. La influencia de Dalí, tanto en el arte como en la cultura contemporánea, nos recuerda la importancia de la imaginación como fuerza transformadora.

El Mago, la Muerte y la Luna no son solo cartas dentro de una baraja; son símbolos de la eterna búsqueda humana por el conocimiento, la transformación y el misterio. A través de ellas, Dalí nos ofrece una visión que sigue siendo tan relevante y provocadora como lo fue en su tiempo, confirmando que su genio continúa vivo y su influencia sigue resonando en múltiples dimensiones del arte y la cultura.

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