ESE QUE FUI de Candelaria Schamun

Un Testimonio Intersex Contra la Violencia Médica y Social

Candelaria Schamun, fotografiada por Alejandra López

Candelaria Schamun, fotografía por Alejandra López.

En el libro Ese que fui: Expediente de una rebelion corporal, Candelaria Schamun relata con profunda sinceridad las complejidades de su vida como persona intersex, explorando cómo las decisiones médicas y sociales impactaron profundamente su cuerpo y su identidad. Este relato no solo es un testimonio de su experiencia personal, sino también una denuncia contra las prácticas invasivas que enfrentan muchas personas intersex durante su infancia. Schamun no solo narra sus luchas personales, sino que expone cómo estas decisiones moldean identidades de manera irreversible, un fenómeno que afecta a muchas personas intersex alrededor del mundo.

Como periodista, Schamun reflexiona sobre cómo los medios de comunicación tradicionales impactaron su vida. Denuncia la exposición emocional y los traumas vividos al trabajar en entornos hostiles, especialmente al cubrir noticias de sucesos trágicos. Decidió dejar los grandes conglomerados mediáticos para crear su propio espacio independiente, donde pudo expresarse libremente, lejos del sensacionalismo. En su obra Cordero de Dios, asumió la difícil misión de investigar el crimen de Candela Sol Rodríguez, una niña argentina de 11 años cuyo secuestro y asesinato en agosto de 2011 conmocionaron al país, un caso que sigue sin resolverse.

Un Cuerpo Marcado por la Medicina

Desde sus primeros meses de vida, la autora enfrentó procedimientos quirúrgicos invasivos que marcarían su cuerpo y su identidad. A los tres meses, fue sometida a una clitoridectomía en el Sanatorio Anchorena, una intervención que buscaba "corregir" lo que la ciencia médica definía como malformaciones según la escala Prader. Esta escala clasifica la "normalidad" de los genitales según estándares binarios y arbitrarios. A los nueve meses, se le realizó un abocamiento de la vagina, en una serie de cirugías que, lejos de aportar bienestar, la convirtieron en objeto de experimentación médica y vulneración de derechos, dejando cicatrices profundas en su cuerpo e identidad.

El libro expone cómo el sistema médico mutiló su autonomía desde temprana edad. La autora comenzó a escribir esta obra a los 17 años, tras descubrir una carpeta verde que contenía su diagnóstico de hiperplasia suprarrenal congénita perdedora de sal, un momento que marcó el inicio de su lucha por entender y reconstruir su identidad. Este diagnóstico estaba ligado a una rutina constante de medicación: desde pequeña tomaba varias pastillas, administradas en tres tomas diarias. Al cumplir cinco años, Schamun pidió a sus padres un reloj digital con alarma para poder ir a jugar a casa de sus amigas sin olvidarse de los horarios de las pastillas. Su madre le compró un Casio redondo de color negro que sonaba por la mañana, la tarde y la noche, acompañándola en esta rutina que marcó gran parte de su infancia.

Trauma y Violencia Estructural

Schamun describe momentos traumáticos, como ser grabada, fotografiada y sometida a procedimientos invasivos sin consentimiento. Estos episodios reflejan patrones de trauma similares a los que experimentan las personas que han sufrido abuso infantil, un tipo de violencia que también enfrentan muchas personas intersex debido a las intervenciones médicas no consensuadas desde la infancia. Este abuso sistemático es una forma de violencia médica, un fenómeno que ocurre cuando las instituciones de salud violan los derechos fundamentales del paciente, reduciéndolo a un objeto de investigación o intervención sin considerar su dignidad ni su consentimiento. Estas prácticas, realizadas bajo el pretexto de "normalizar" a la persona, han dejado cicatrices físicas y emocionales imborrables.

En el contexto de una Argentina convulsionada por la guerra de Malvinas, sus padres lucharon para conseguir una nueva partida de nacimiento en lugar de realizar una corrección, en un intento por protegerla, aunque las heridas del silencio familiar persistieron durante décadas. Este gesto reflejaba su deseo de otorgarle un comienzo alineado con la identidad que consideraban correcta para ella. La autora recuerda este episodio con refuerzo para reconstruir completamente su historia y entender quién era realmente.

Candelaria Schamun, fotografía por Camila Godoy.

El Silencio Familiar y la Búsqueda de Respuestas

La vida rural aparece como un espacio de sanación para Schamun. En un entorno donde las gallinas y los perros le ofrecen una conexión genuina con la naturaleza, encuentra un contrapunto al ruido y la violencia emocional vivida en los medios de comunicación y en su entorno familiar. Esta conexión con lo rural también simboliza su búsqueda de un hogar que sanara las heridas de su pasado.

El fallecimiento de su padre por cáncer de colon marcó profundamente a Schamun. En el libro, relata cómo las fotos de su padre fueron utilizadas en las cajetillas de tabaco, un recuerdo que la afectó profundamente. La posterior exhumación de su cuerpo reabrió heridas en el núcleo familiar, un evento que se entrelaza con el silencio que siempre rodeó su historia. Schamun recuerda la última foto que tomó con él, un intento por inmortalizar un vínculo que su familia parecía evitar discutir. La autora lamenta la falta de recuerdos compartidos y la resistencia de su madre a enfrentar este pasado, lo que hizo aún más difícil reconstruir su historia familiar.

Reconstrucción y Comunidad

Con el deterioro de la salud de su madre, Schamun busca reconstruir los recuerdos familiares. A través de fotos y paseos por lugares significativos, intenta mantener viva la memoria de su infancia y, al mismo tiempo, obtener respuestas sobre el silencio que rodeó su nacimiento. Sin embargo, también describe los efectos destructivos de las prácticas psiquiátricas que llevaron a su madre al deterioro cognitivo, lo que dificultó la tarea de reconstruir su historia.

El encuentro con otras personas intersex, como Paulilla Sosilla, y su participación en talleres de intersexualidad fueron momentos clave en su proceso de autoaceptación. Por primera vez, Schamun sintió que no estaba sola, encontrando solidaridad y comprensión en historias similares a la suya.

Un Llamado a la Justicia y la Memoria

Ese que fui es un testimonio desgarrador y necesario que aborda las profundas cicatrices que deja la violencia estructural en el cuerpo y la mente de las personas intersex. Al combinar detalles clínicos con una narrativa emotiva, Candelaria Schamun no solo narra su experiencia, sino que también exige justicia, reparación y autonomía para las niñas, niños y niñes intersex en el futuro.

La obra también invita a una reflexión sobre cómo nuestras estructuras familiares, médicas y sociales moldean nuestra identidad, y cómo el acto de recordar puede convertirse en una herramienta de resistencia.

Si cuento todo esto, si me animo a escribirlo y a enfrentarlo, es, entre otras razones, porque hace unos años descubrí que no estaba sola, que había otras personas como yo. Si me expongo, es para dejar testimonio del daño irreparable e irreversible que hizo la medicina sobre mi cuerpo. Y es, entre otras razones, para exigir que dejen de mutilar niños intersex, que se garantice el derecho a la autonomía, a la integridad corporal, a la reparación y a la verdad.
— Candelaria Schamun

Candelaria Schamun, fotografía por Alejandra López.

Candelaria Schamun: Escritora y periodista


Candelaria Schamun nació en 1981 en La Plata, Argentina. Es periodista y escritora, con una trayectoria en medios como Crítica, Clarín y C5N. A lo largo de su carrera ha abordado temas sociales complejos desde una mirada crítica y comprometida, alejándose del sensacionalismo para construir un espacio propio desde donde narrar con libertad. Su web viajecomoelorto.com fue pionera en denunciar las deficiencias del transporte público en Argentina y recibió el premio Creativa Argentina.

Es autora de Cordero de Dios(2012), una investigación sobre el caso de Candela Sol Rodríguez, y Ese que fui: Expediente de una rebelión corporal(2023), donde narra su experiencia como persona intersex, denunciando las violencias médicas y sociales que marcaron su cuerpo desde la infancia. Su obra es un aporte fundamental para la visibilización de las identidades intersex y la defensa de los derechos humanos.

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